Hay críticas y denuncias que son condecoraciones: solidaridad con la periodista Marcela Isaias, Martín Lucero y Gustavo Monduzzi

 Hay gente que no sólo no tiene vergüenza sino que piensa que los demás somos estúpidos. Así como Maquiavelo aconsejaba a su Príncipe que si iba a invadir un país extranjero acusara al Príncipe del país invadido de invasor, un sujeto, director del Instituto TEC, Julio De Hoop denunció al INADI por discriminación a los anteriormente mencionados.

 ¿Cuál es el crimen de Martín Lucero y Gustavo Monduzzi?: ser dirigentes del sindicato SADOP (docentes de escuelas privadas) que defendieron a cuatro docentes que fueron despedidos por el sujeto mencionado.marcela isaias martin lucero

 Pero en cambio el crimen de la periodista del diario La Capital es más grave: se atreve a informar las cosas tal cual son, como siempre lo hace. Y es así que el 1 de junio de este año la periodista daba cuenta que cuatro docentes que habían reclamado para que se regularice su situación laboral, les paguen los meses del verano, vacaciones y aguinaldo,  fueron despedidos en los hechos por sus reclamos y por haberse afiliado al sindicato., Y el director mencionado había declarado: "A estos cabecitas negras los voy a cepillar"

 Pero no sólo eso, cumpliendo su función periodística, que es contextualizar la noticia con datos verdaderos, señala en aquella nota que quien despide a dichos docentes

 “Es Julio De Hoop, protagonista de un escandaloso caso en 2001 por retener indebidamente la documentación de más de 4 mil estudiantes universitarios. Ahora Sadop Rosario presentó una demanda en la Justicia provincial por discriminación laboral, también irán al Inadi. Reclaman más controles del Estado sobre la gestión de la educación terciaria privada en Santa Fe.”

 En aquel conflicto, iniciado en el 2013, los docentes, que no estaban afiliados al sindicato, al no tener respuesta a sus reclamos, se comienzan a afiliar y logran que de los 50 docentes que integraban la planta, 32 se afiliaran.

 “A fin de año -2013- se realiza una reunión entre dirigentes del Sadop, la delegada y el abogado del gremio, Lucas Elías, donde le presentan una serie de reivindicaciones laborales a De Hoop, quien les responde: "A estos cabecitas negras los voy a cepillar", en referencia a los docentes que consiguieron una masiva afiliación.”

 Así las cosas, ocurren luego los despidos y comienza la lucha. El ministerio de educación de la provincia, a pesar de ver las irregularidades, se lava las manos:

 “El director de Enseñanza Privada, Germán Falo, dijo que tras los despidos se convocó a revisar la medida, aunque no se logró un acuerdo. "Hay una ley de contrato de trabajo que está vigente y como hay un pago indemnizatorio es poco lo que podemos hacer, más que llamar a la reflexión", indicó.

 Toda esta información toma dominio público gracias a aquella nota de la periodista (de las cuales extrajimos las citas) y es motivo de la actual denuncia, pues el sujeto en cuestión, De Hoop, hace una presentación el 15 de septiembre ante el INADI donde

 “se queja porque en ese artículo se recuerda que había sido “protagonista de un escandaloso caso en 2001 por retener indebidamente la documentación de más de 4 mil estudiantes universitarios” (de la Universidad Abierta Interamericana, de la que está desde entonces desvinculado). Hecho por el que fue procesado y condenado por la Justicia.

 Y expresa así que se siente “discriminado violando el principio de resocialización de la pena” que se usa ese antecedente “para fines propios” y en cierta forma pide se olvide ese pasado.

 Más allá de De Hope debería haber pensado antes de hacer los que hizo años atrás, y que su conducta ilegal y arbitraria podía ser descubierta, denunciada y sujeta a pena, como lo fue, debería saber que cumplir una pena no hace desaparecer el antecedente. Pero además, debería darse cuenta que  nadie aquí lo está cuestionando por lo que hizo antes, sino por lo que está haciendo desde que asume como director del TEC. Nada dice sobre las persecuciones y aprietes que hizo y hace sobre los docentes de su institución, de no cumplir lo que dicta la ley respecto al pago de salarios, pagándole menos. Ni tampoco dice nada sobre sus afirmaciones de cepillar “a estos cabecitas negras”

 Los docentes lo mínimo que tenemos que hacer es repudiar esas conductas de esa institución privada y de su director, solidarizarnos con los colegas despedidos (no sólo los docentes de instituciones privadas, sino de los que somos de instituciones públicas y gratuitas) y brindar nuestra solidaridad a quienes, como Marcela Isaías, muestran en su carrera periodística tener una conducta coherente y sistemática de cuestionar toda discriminación y toda injusticia.

 ¡Fuerza compañeros y compañeras!

 Referencias:

 http://www.lacapital.com.ar/la-ciudad/Califico-de-cabecitas-negras-a-docentes-y-ahora-va-al-Inadi-20141110-0002.html

 

http://www.rosario.sadop.net/article/showArticle?contId=3857

 

Martes, 11 Noviembre 2014 08:51 por  Fernando J. Pisani