Ni les faltan propuestas ni los une el espanto: es peor

Desde hace bastante tiempo es un lugar común decir que a la oposición los une el espanto, entendiendo por este por el kirchnerismo; que carecen de propuestas y que si tuvieran el poder no sabrían qué hacer con él. Pero es un error ver las cosas así. No porque los ejemplos no sean reales, sino porque no explican verdaderamente el fenómeno y al no caracterizarlo bien, se corre el riesgo de enfrentarlo mal, o de subestimar lo que hay en el fondo.

Respecto a la primer afirmación existirían suficientes elementos para demostrarlo, toda vez que sus rejuntes y esporádicas declaraciones conjuntas

son para denostar al gobierno nacional -ayer el de Néstor Kirchner, hoy el de Cristina Fernández-, oponerse a sus medidas e incluso inventarle intenciones que el gobierno no manifestó, para criticarlas. Y anunciar o anhelar su fin anticipado y unirse por lograrlo.

Sobre la segunda afirmación también hay suficientes argumentos: Cuando están en el gobierno y los problemas son graves terminan renunciando. Cuando fueron mayoría en el Congreso -Grupo A- en el período 2009-2011 ninguna ley significativa salió de sus fuerzas y por el contrario la mayoría de las veces se dedicó a obstaculizar al gobierno, a intentar desfinanciarlo y obligarlo a que contraiga deudas, no aprobar el presupuesto, etc. Y en las jurisdicciones donde fueron o son gobierno -Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe, por ejemplo- para tapar su impotencia e incompetencia se dedican a echarle las culpas al gobierno nacional por los problemas en sus jurisdicciones o para justificar su apatía ante temas claves como el crecimiento de la violencia, los problemas de vivienda, de transporte, los problemas educativos, entre tantos otros.

Borges jamás pensaría que su frase, “No nos une el amor sino el espanto”, sería utilizada tanto por la oposición como por los sectores partidarios del gobierno nacional para explicar las diversas combinaciones y alquimias políticas opositoras que hemos asistido en estos últimos años, casi impensables en otras épocas. O partidos y fracciones que se denostaban una semana atrás se transformen en aliados y socios, con certificado de divorcio firmando en el mismo momento de contraer matrimonio (Pino Solanas con Carrió es un ejemplo de muchísimos). Y en sus declaraciones coinciden en que se unen para enfrentar al kirchnerismo, para frenarlo, y para sacarlo del gobierno de una forma u otra, lo más rápidamente posible.

Si vamos más allá de lo aparente, veremos que es otra cosa la que los une. Y sí que tienen propuestas. Y sí hay una vocación de poder.

Podríamos hacer una larga lista de personajes: Mauricio Macri, De La Sota, Luis Barrionuevo, Gerónimo “Momo” Venegas, Hermes Binner, Juan Schiaretti, Sergio Massa, Oscar Aguad, Patricia Bullrich, Raúl Alfonsín, los Saá, Martín Redrado, Carlos Melconián, Cobos, Del Sel, Pino Solanas, Lilita Carrió, Eduardo Duhalde y tantísimos otros, algunos más importantes que los mencionados y muchos otros menos conocidos, incluyendo aquí también a dirigentes de la Sociedad Rural, de la UIA, y diversos “economistas” y encontraríamos que todos ellos tienen un común denominador mucho más importante que el ser antiK.

Lo más evidente y notable de este conglomerado es que su agenda principal es establecida, fogoneada y propagandizada por la corporación mediática y sus intelectuales afines, con el grupo Clarín a la cabeza, lo que abonaría aún más la tesis de su falta de propuestas y su escasa vocación de poder, ya que subordinan sus políticas y partidos al ritmo que le marca la corporación mediática. Pero también esta es una mirada sesgada que, siendo real, se le escapa algo más profundo.

Hace más de 40 años, en un esclarecedor libro, León Rozitchner pone de manifiesto que la verdad de un heterogéneo grupo que había desembarcado en Cuba para “liberarla” -incluyendo intelectuales, empresarios, curas, periodistas, empleados, estudiantes, y un asesino y torturador del depuesto gobierno del tirano Fulgencio Batista- estaba en el torturador, del cual todos reniegan(1). Y aunque parezca extraño y descolgado lo que afirmaré aquí la verdad de estos agrupamientos políticos está en Domingo Felipe Cavallo.

No porque Cavallo tenga hoy algún peso en estos agrupamientos, ni tenga algún tipo de vigencia personal, por el contrario, es un personaje totalmente desprestigiado, repudiado, y mal visto como aquel torturador, y del cual casi todos buscan apartarse por pianta votos. Pero permítanme hilvanar algunos datos y relaciones para ver por qué es necesario otro enfoque respecto a la oposición.

Digo que de Cavallo “casi” todos buscan apartarse, pues una minoría no. Hoy Cavallo se presenta como candidato a diputado en Córdoba, de las manos de “el Adolfo” y de Alberto Rodríguez Saá. Es improbable que saque muchos votos, aunque nunca se sabe cual será la conducta de cierto electorado, incluso el que caceroleó contra él. Pero la significación de Cavallo esta en otro lado. No en sus posibles votos, en su persona, o su actualidad, sino en lo que representó, representa y en lo que expresa.

Cavallo fue funcionario de la dictadura militar; en realidad de dos, de que la que se origina con Onganía (1966) como la que se origina con Videla (1976), tanto a nivel provincial (en Córdoba) como en el gobierno nacional. En la última dictadura cívico-militar fue memorable su paso por la presidencia del Banco Central, donde entre otras cosas, con Lorenzo Sigaut como ministro, favoreció a las grandes empresas privadas que estaban endeudadas (adentro y fuera del país) lincuándole sus deudas (obvio, el regalo que les hizo lo pagamos todos) o con la famosa Circular 1050, que sirvió para despojar de sus viviendas y propiedades a cientos de miles de familias endeudadas en créditos que se vieron de golpe indexados al punto que al cabo de poco tiempo, incluso pagando las cuotas al día, debían cada vez más y ni aún vendiendo sus casas podían saldar sus hipotecas, produciendo una enorme transferencia de riquezas a manos del capital financiero y especulativo. Recordemos al pasar que otro de los funcionarios de la dictadura que ayudó a estatizar la deuda privada, ayudante de Cavallo, fue Carlos Melonian, hoy del PRO, economista columnista de La Nación y fundador de varias de las consultoras que se encargan de crear datos falsos, rumores y provocar incertidumbre sobre la situación económica. (Recordemos que el candidato a ser ministro de economía de Menem en 2003, cuando fue Jefe del Departamento de Deuda Externa de Cavallo y Menem, fue el principal artífice del “punto final” que archivó las investigaciones sobre fraudes cometidos por multinacionales y grupos económicos locales con los seguros de cambio a principios de los ochenta, entre otros logros). (Ver “El pollo de Menem, el mago de la deuda”)

Cuando cae la última dictadura, luego de Malvinas, en el peronismo se abre un proceso llamado de “Renovación Peronista” y de reivindicación del Federalismo, supuestamente opuesto a los sectores de la derecha peronista -por llamarlos de alguna forma- que habían controlado el Justicialismo luego de la represión sangrienta a sus sectores más radicalizados. Había tres dirigentes que se disputaban el liderazgo de esa renovación: Antonio Cafiero, José Manuel De La Sota y Carlos Saúl Menem. Y en esa disputa la fórmula “Cafiero-De la Sota” fue derrotada por la fórmula Menen-Duhalde.

¿Quién era el consejero económico de De la Sota (1983) y que luego gracias a él es elegido diputado por el peronismo de Córdoba (1987)?: Domingo Felipe Cavallo. Un personaje bastante quemado como él, no hubiera podido fácilmente limpiar su cara sin la inestimable ayuda de De La Sota y de la “Renovación Peronista”.

Cuando Menem sube, designa a Miguel Ángel Roig de Ministro de Economía, es decir al vicepresidente de Bunge & Born (una de las corporaciones más grandes del país, y a nivel internacional de las más grandes del mundo en comercialización de la soja y otros commodities). Cavallo, que era el otro candidato competidor, es nombrado Canciller, es decir, encargado de los negocios con el extranjero. Roig fallece cinco días después de asumir. Para reemplazarlo Menen persiste en el criterio y nombra al empresario Néstor Mario Rapanellí, también otro alto ejecutivo de Bunge & Borg.

Recordemos que Menem inicia su mandato anticipadamente por la renuncia del Raúl Alfonsín, impotente frente a la hiper inflación y la presión de las grandes corporaciones, entre otras la Sociedad Rural y Clarín, esas con las cuales su hijo es pusilánimemente obsecuente.

Para salir de la desastrosa situación que había quedado en el país bajo la administración radical, se elabora un plan, denominado “Plan BB”, que entre otras medidas producía una fuerte devaluación, una suba de tarifas y de combustibles, ajustes fiscales, grandes privatizaciones, etc. Plan que, como no podía ser de otra manera, pues por décadas era lo normal en Argentina, fue elaborado por equipos de ejecutivos de empresas, en este caso de Bunge & Borg. Y como tampoco podía ser de otra manera, pues era “el país normal”, se hace en base a los principios del “Consenso de Washington” (neoliberalismo puro), encarando una Reforma del Estado (léase eliminar todo proteccionismo económico, privatizar todo lo que se pueda, vaciar al Estado, minimizarlo, sólo dejarlo fuerte para reprimir).

Antes de cumplir dos años del plan -al año ya habían cambiado de Ministro, poniéndolo a Antonio Erman González-, se produce una segunda hiperinflación que “obliga” a otra devaluación y a un nuevo cambio de ministro y allí es designado Cavallo.menem y cavallo

Los desastres que produce en Argentina su política económica -coronación en esencia de las políticas liberales y neoliberales que casi ininterrumpidamente se venían practicando desde 1955-, son conocidas al menos por quienes van a leer este escrito, por lo que no se describen. Señalemos nomás que se mal vendió todo lo que se pudo, incluso empresas que daban gran rentabilidad como Aerolíneas Argentinas e YPF. Se incrementó la deuda externa de manera increíble. Se cerraron miles y miles de empresas y cientos de miles trabajadores quedaban sin trabajo año a año. Junto a la desocupación creció el subempleo, la precarización laboral, la tercerización y la exclusión social. Pero por supuesto hubo gente que ganó mucho durante el menemismo, y otra que no la pasó tan mal. Y tenía gran parte de los medios hegemónicos a su favor vendiendo el modelo. Por lo que de presentarse Menem ininterrupidamente por tercera vez podría haber ganado.

Lo cierto es que Menem no logra modificar la Constitución para intentar la re-re y las elecciones las gana “la Alianza” (“Alianza para el Trabajo, la Justicia y la Educación”)(2), integrada por la UCR, los partidos socialista, sectores peronistas disidentes con el menemismo que dieron lugar al FrePaSo, el progresismo en general, etc.

La Alianza pone de Ministro de Economía a José Luis Machinea, que ya había sido funcionario de Raúl Alfonsín, entre otras el presidente del Banco Central que condujo a la hiperinflación. La Alianza, criticándole casi todo a Menem, especialmente la corrupción, tal cual habían recomendado los asesores del FMI, se había comprometido a mantener su política económica(3). Y la táctica les da resultado porque ganan. Pero la Convertibilidad hace aguas cada vez más, a pesar de que Machinea, entre otras cosas, baja el gasto público, aumenta algunos impuestos, y rebaja los salarios de los empleados públicos, entre el 8 y el 20% (menos a los jueces), (ver) medida que nuevamente tomará la Alianza más adelante, incluyendo a los jubilados en la rebaja, y que tan ardorosamente es defendida, entre otros, por la funcionaria Patricia Bullrich, Ministra de Trabajo, “la gladiadora”, como la llamaban sus correligionarios.

La crisis estalla nuevamente en marzo del 2001 y De la Rúa pone de Ministro de Economía al ultraliberal Ricardo López Murphy, a pesar que De la Rúa en la campaña había prometido no nombrarlo, pues López Murphy había declarado que había que bajar los salarios un 10%, lo que concitó un repudio generalizado. Pero bueno, ya sabemos el lugar de las promesas electorales de cierta gente.

Murphy entre las medidas que propone está la de reducir el déficit público aún más y para ello rebajar el 5% el presupuesto educativo: duró quince días su paso como Ministro pues De la Rúa se vio obligado a pedir la renuncia ante la ola de repudio -incluso de estudiantes radicales- por su plan económico (o lo que se cCavallo y De la Ruaonsideraba que sería su plan económico).(4) Y allí es cuandointerviene el FrePaSo con Chacho Alvarez a la cabeza, al promover que el nuevo Ministro de Economía de la Alianza sea el padre de la Convertibilidad, Domingo Cavallo, lo que finalmente ocurre. Cavallo entre otras cosas, rebaja salarios y jubilaciones un 13%, incrementa aún más la deuda externa y realiza un recorte de 6.000 millones de dólares, frente al cual el recorte de López Murphy de 1.962 millones era una pinturita.

 Lo curioso de estas elecciones en Córdoba

 Pero volvamos a las candidaturas de las elecciones de Córdoba. El principal competidor de Cavallo en Córdoba es Juan Schiaretti -el candidato de De La Sota-, que fue uno de los principales colaboradores de Cavallo cuando era ministro: Schiaretti tenía por entonces el cargo de Secretario de Industria y fue uno de los encargados de continuar desmantelando a buena parte de la industria argentina.

El otro competidor de Cavallo en Córdoba, en este caso por la UCR, es Oscar Aguad, que también compartió con Cavallo el gobierno, en la etapa de la Alianza. Como nota anecdótica, los tres están procesados por la Justicia(5), aunque en el caso del radical más que nada por su paso como Interventor de Corrientes, donde aún están buscando 60 millones de dólares.

Conciente de la necesidad de nuevas caras, el PRO en Córdoba, que antes había apoyado a Aguad como candidato a gobernador, lleva como candidato a otro Del Sel, en este caso del circo del fútbol: Héctor Baldassi, ex árbitro de fútbol. El otro candidato del PRO Laura Rodriguez Machado, de gran prosapia liberal, estuvo en la Ucedé de Alsogaray y luego en Acción por la República, el partido que fundó Cavallo.

 Toda esta pequeña historia nos permite sacar algunas conclusiones.

Independientemente de las disputas entre sí entre todos estas agrupaciones políticas y personajes, sus acusaciones cruzadas de todo tipo, tienen una columna vertebral que los une y que los hace actuar como una sola persona frente ante ciertas circunstancias y en temas fundamentales. Columna vertebral de la cual, veremos, produce emergentes del tipo de Cavallo y otros que existieron o existirán, meros figurines que en sí mismos no tienen peso específico como para explicar el poder que alcanzan, incluso aplicando políticas que siempre fueron repudiadas por esos partidos en sus orígenes.

 ¿Nunca se preguntaron por qué un personaje importante dentro de la política económica de la dictadura militar, con mala imagen en sectores de la población, es blanqueado y represtigiado por el peronismo renovador, que se presentaba como opuesto a la dictadura y al peronismo más recalcitrante de derecha?. ¿Nunca se preguntaron por qué alcanzó un poder tan grande en el gobierno de Menem? ¿Nunca se preguntaron por qué una fuerza (radicales, socialistas, FrePaSo) que se presentaba como antimenemista y obviamente también en contra de la dictadura militar lo pusiera de Ministro de Economía y se sometiera a sus planes, y esto a pesar que incluso bajo el mismo gobierno de Menem Cavallo se había tenido que ir por el desgaste sufrido?

 El neoliberalismo hegemonizando ciertos partidos

 Es muy difícil entender esas conductas sin considerar los grades cambios ocurridos en el mundo a partir de las derrotas de los movimientos estudiantiles, obreros y populares y de los movimientos de liberación en los setenta y el proceso de globalización.

 La corriente surgida en los '80 dentro del peronismo llamada Peronismo Renovador y/o Federal, marcó el avance y triunfo del proceso de hegemonía neoliberal dentro del Justicialismo.

 No fue un proceso exclusivo respecto al peronismo o respecto a la Argentina: casi todos los partidos y movimiento que se reivindicaban populares, progresistas, etc vivieron por parte de sus conducciones el abandono de sus viejas banderas, “modernizándose”, es decir, adoptando los postulados principales del neoliberalismo, especialmente en materia económica. Es un proceso que se ha visto muy claramente en los partidos socialistas y socialdemócratas europeos que en muchos casos reemplazan a la derecha en el encargo de llevar adelante los plantes de ajuste y las políticas propiciadas por el FMI, el Banco Mundial, etc, todas tendientes a profundizar el proceso de globalización, de concentración y acumulación en favor del capital financiero y especulativo y de las grandes corporaciones.

 En Argentina no se notó tanto el proceso en el radicalismo y el socialismo porque ya mucho tiempo antes estos partidos habían abandonado de hecho sus banderas, aliándose con el liberalismo de viejo cuño, apoyando, usufructuando, y en muchos casos propiciando, los Golpes de Estado y defendieron a las grandes corporaciones.

 La irrupción en el '45 del fenómeno peronismo fue su punto de quiebre, porque aparecía un movimiento que atraía y entusiasmaba a las masas trabajadoras, pues a pesar de que en sus banderas no había ninguna revolución anticapitalista, ponía en el centro de la escena la cuestión social y la misma dignidad del trabajador, tan mancillada y aplastada en la década infame y anteriormente, lo que hizo que muchos militantes de los viejos partidos se sumaran al movimiento naciente, más concreto y con posibilidades de éxito en sus reclamos.

 La respuesta de las direcciones de los partidos preexistentes que se reclamaban del campo popular u obrero (léase radicales, socialistas y comunistas) fue enfrentarlo como enemigo público N° 1, aliándose para ello a lo más rancio de la oligarquía y burguesía argentina, incluso al propio imperialismo norteamericano. Por ello no fue una sorpresa que la alternativa en las elecciones de 1946 fueran “Braden o Perón”(6), ni que se dedicaran a militar por un Golpe de Estado que tumbara a Perón, lo que finalmente ocurrió con La Revolución Fusiladora del '55 a la que dieron apoyo político, ideológico y práctico. Dos buenos ejemplos donde los encontró unido a los mismos partidos (radicales, socialistas, progresistas, federalistas, republicanos) e instituciones empresarias (Sociedad Rural, etc) que hoy están en contra del kirchnerismo, con similares acusaciones que hacían entonces al gobierno de Perón.

 Proscripto el peronismo desde 1955, los golpistas luego de dos años llaman a elecciones y gana el radAlsogaray invierno 1961ical (UCRI) Arturo Frondizi (1958), incluso con votos peronistas gracias a un acuerdo que luego traicionaría. Al año pone de ministro de economía (de Hacienda se llamaba entonces) al liberal más liberal que produjo Argentina: Álvaro Alsogaray, cuya frase “hay que pasar el invierno” lo hizo famoso (en realidad la frase no, sino el feroz ajuste que produjo al pueblo argentino). Una de sus medidas era despedir a 60.000 trabajadores ferroviarios. Frente a ello creció la protesta obrera por lo que Frondizi reprime a los activistas peronistas y clasistas y establece el Plan Conintes (plan de represión). Finalmente Alsogaray fracasa y debe retirarse, y le siguió poco tiempo después el mismo Frondizi, pues los militares lo sacaron en 29 de marzo de 1962 -lo llevaron detenido pues se negó a renunciar, a suicidarse o a irse del país, según sus propias palabras.

 A Frondizi le sucede, no un militar, como podría esperarse de un golpe, sino, cosa curiosa, un civil, el senador por Neuquén, José María Guido, un radical que ocupaba la presidencia del Senado(7), que se prestó para ser presidente de facto, nombrado dicho sea de paso por la Corte Suprema de Justicia, tras una maniobra de Julio Oyanarte, ministro de dicha Corte. Es necesario mencionar que este radical armó su equipo económico con tres figuras de triste recuerdo: Federico Pinedo, Álvaro Alsogaray y José Alfredo Martinez de Hoz: los dos primeros los más conspicuos liberales de Argentina, el tercero ya del neoliberalismo.

(Nota, sobre Federico Pinedo: Nos referimos a Federico Pinedo hijo -no el padre que fue intendente de Buenos Aires y murió en 1929, ni tampoco nos referimos al nieto, hoy presidente del bloque del Pro. Nos referimos a quien fuera miembro del Partido Socialista y participo de "la Concordancia", que fueron quienes gobernaron el país en la década infame. Fue ministro de Hacienda de Agustín Justo, elegido por la dictadura militar del golpe de Uriburu. Estuvo involucrado en el intento de asesinato del Senador Lisandro De La Torre en pleno recinto, que terminó con el asesinato de quien quiso protegerlo, su discípulo, el senador Enzo Bordabehere. También lo fue del presidente interino Ramón Castillo (1940), cuando murió el presidente Roberto Marcelino Ortiz, todos ellos radicales “antipersonalistas” y hacedores de la Década Infame.)

 

Alsogaray Estevez Boero Duhalde Menem

(el liberalismo, el partido socialista, el peronismo renovador)

 Busquemos donde busquemos en la historia argentina de los últimos 65 años, encontraremos conductas similares a las mencionadas y a las actuales. Por ello es un error pensar que los une el espanto entendiendo a este como el kirchnerismo. Otro es en realidad su espanto y esto nos lleva a recordar la frase entera de Borges, pues en realidad es un poco más larga y es curioso el olvido de la parte final de la misma: “No nos une el amor, sino el espanto. Será por ello que te quiero tanto”

¿Y a quién quieren tanto? ¿de qué espanto estamos hablando?

 Antes de que existiera el kirchnerismo y cuando no existía ningún gobierno que reivindicara una distribución distinta a la normal de Argentina, cuando no existía ningún gobierno que afectara los intereses de los más poderosos (como podría haber sido la primera etapa de Perón, cuando Evita aún vivía), tenían algo que los unía, superior a sus otras diferencias.

 La aparente falta de propuestas pone en evidencia su base común. Cavallo es el único que es claro: “Voy a hacer campaña con las ideas que siempre he pregonado”. Obviamente que no todos están dispuestos a sincerarse como él, pues el marketing político les aconseja decir lo que la gente quiere oír, lo que consigue votos, no lo que los pianta. (“si yo avisaba lo que iba a hacer, no me votaba nadie”, el Turco dixi).

 Maquiavelo recomendaba al Príncipe que iba a invadir un país de acusar al príncipe invadido de invasor.

Por ejemplo, la “Alianza para el Trabajo, la Justicia y la Educación” que llevó a De la Rúa a la presidencia, sobre el Trabajo lo que hizo fue incrementar la desocupación, bajar los salarios de trabajadores y jubilados, destruir industrias y puestos de trabajo con la defensa de la Convertibilidad, los ajustes y el mayor endeudamiento. Respecto a la Justicia defendió la corporación judicial y estableció leyes absolutamente injustas para los trabajadores, como la ley de flexibilización laboral (la recordada Ley Banelco), que para su aprobación tuvo que corromper a congresistas para que la votaran (motivo por el cual renuncia su vicepresidente, Álvarez). En Educación siguió defendiendo a la Ley Federal, que en su momento habían votado, que destruyó a las escuelas primarias y secundarias, especialmente las escuelas técnicas. Incluso hubo un intento de charterizar escuelas e instaurar el sistema de voucher, algo peor aún que el modelo liberal chileno y que se implementó en algunas escuelas de EEUU (8). No por casualidad en el 2005, cuando se vota la ley de Educación Técnico Profesional que recupera a las escuelas técnicas y los títulos técnicos, la UCR y el partido Socialista (Binner y Gustiniani, entre otros) votan en contra, defendiendo la vigencia de la Ley Federal en los hechos y que no existan los títulos técnicos de nivel medio (“para qué queremos técnicos si es más barato importar”, decían en los '90). Y siguen en Santa Fe impidiendo que materias como Historia tengan la carga horaria que merece, afectada también por la Ley Federal o se niegan a restablecer títulos técnicos eliminados por la Ley Federal como el de Técnico en Aire Acondicionado y Refrigeración o el de Técnico Electricista. Hace a su modelo educativo, de sociedad y de país.

 Sí tienen propuestas

 Y no es cierto que no tengan propuestas. Se pueden rastrear las mismas a veces en la letra chica de sus discursos o declaraciones, y en sus hechos, en lo que votan y en lo que no votan. Así por ejemplo Aguad es tan partidario como Cavallo del Consenso de Washington, aunque se presente como antagonista “del Mingo”. Todos ellos, Macri, Binner, etc, plantean que hay que hacer una importante devaluación, que hay que hacer un ajuste, bajar el gasto público, desarrollar una política antiinflacionaria, tomar deuda externa y que cuando haya que pagar deuda “pagarla” con más deuda, “como hacen los países normales” dirán, de manera de dejarle el muerto a otros e hipotecar el futuro de las siguientes generaciones, además de ayudar a hacerles buenos negocios al capital financiero y al especulativo. Si es por ellos las AFJP seguirían y la jubilación estaría privatizada, como tantas otras cosas que privatizaron en todas estas décadas. Han declarado también que bajarían o anularían las retenciones, incrementando aún más la fenomenal transferencia de riquezas a los grandes propietarios rurales y a las grandes corporaciones agropecuarias. Y así una larga lista.

 Claro. Quienes acusan a la oposición de falta de propuestas es porque buscan propuestas de fuerte intervención del Estado para una mayor justicia social, para alterar la actual distribución del ingreso y de la riqueza y que la balanza deje de inclinarse tanto en favor de los más poderosos y ricos. Pero ocurre que ese tipo de intervención no está en sus planes: ellos defienden la economía del mercado. Y esto se nota claramente no siempre en sus palabras, sino en sus hechos, en funcionarios que ponen a manejar la economía y en las medidas que toman o rechazan, en leyes que votan o se oponen. Pongamos el caso de un candidato joven que acompaña a Sergio Masa, José Adrián Perez. Candidato a vicepresidente de Elisa Carrió, elegido como diputado por el ARI en 2003 y 2007, votó en contra de la creación de ENARSA, de la estatización de las AFJP y su traslado al ANSES, a la expropiación de Aerolíneas Argentinas, a la Ley de Servicios Audiovisuales, y a los Presupuestos 2003, 2004, 2005, 2006, 2007, 2008 y 2009. Para Massa son muy buenos antecedentes para convocarlo.descuento a jubilados

 Para todos ellos, el gobierno debe intervenir en la economía en casos excepcionales, sólo cuando es algo que la “iniciativa” privada no tendrá mayor rentabilidad o requiere demasiado capital. O para darle subsidios a grandes empresas o hacer negocios con ellas.

 El INDEC debe cambiar y reflejar otras cifras, no porque buscan la perfección, o porque quieren que los salarios de los trabajadores se actualicen por índice más altos, sino porque hay sectores del capital financiero y especulativo que ganarían mucho más si las cifras fueran mayores. Santa Fe es un ejemplo tragicómico de ello. En su pelea contra el gobierno kirchnerista, los socialistas denuncian que la inflación es altísima y tiran cifras muy superiores a las del INDEC. Cuando deben negociar los salarios con los docentes y otros empleados públicos provinciales, se niegan a reconocer las cifras que ellos mismos dicen y se remiten al INDEC o a cifras más bajas...

 Moreno debe desaparecer, no porque tiene modales poco diplomáticos (una de las líderes de la oposición, Graciela Camaño, esposa de Barrionuevo, es festejada por sus modales, al lado de los cuales, Moreno es la Madre Teresa) sino porque impide la apertura indiscriminada de la importación y porque trata de limitar algunas ganancias exorbitantes en la formación de precios: es el mercado quien debe regular todo, no el Estado. Y el mercado, se sabe, es una entelequia irreal que sirve para enmascarar a los que controlan el mercado: las grandes corporaciones, los grandes propietarios, los grandes monopolios.

 Y justamente allí esta su verdadera vocación de poder: que el poder lo tengan solo los que naturalmente, normalmente, deben tener el poder, es decir, los que lo han tenido siempre y aún lo tienen.

Menem podía jugar al golf, aparecer en programas televisivos, andar en la farándula, y dedicarse a cuestiones frívolas porque las decisiones pasaban por otros carriles. Por ello es ridículo acusar a Macri de que no trabaja. ¿Para qué si otros “trabajan” por él y mejor que él?

 Cuando de la nada irrumpe en la escena un Del Sel, y está a un pasito de ganar una elección y ser gobernador como ocurrió en el 2011, uno podría preguntarse: ¿y si gana qué va a hacer, si no sabe nada, si no tiene equipo, experiencia, nada?. Pensar así es no ver cómo funciona la sociedad capitalista: la clase dominante es ducha en el arte de gobernar, de tener el poder y de ejercerlo, generalmente entre bambalinas. Y tiene gente, tiene equipo de sobra, tiene ideas, las de siempre y peores. Y si hay algo que la Política no admite es la existencia de un espacio vacío: se llena en el acto, es más, convergerán varios para llenarlo, donde ni siquiera hay posibilidad de pensar en el menos peor: serán todos lo más peor.

 Hay cientos de usinas de ideas, de fundaciones y organizaciones nacionales e internacionales, de consultores, de especialistas, de funcionarios y ex-funcionarios, políticos y no políticos, de “técnicos”, de gente dispuestas a ocupar cualquier sillón. Y cuanto menos hagan, mejor. Y si saben poco y nada, mejor. Es cuando mejores negocios se hacen, es cuando mejor funcionan las cosas... para unos pocos.

 La falta de propuestas concretas de la oposición es lo mejor que pueden hacer, con eso consiguen más votos. Y creer que criticarlos por ello pone de manifiesto que no son opción reincide en el mismo error que se cometió con Macri o con otros. Además es creer que todo el electorado analiza su voto o decide su voto con una racionalidad analítica y una valoración histórica.

 Cuando la guerra civil norteamericana del Norte (antiesclavista) contra el Sur (esclavista), las principales tropas militares del sur estaban conformadas por negros, negros que luchaban y perdían la vida defendiendo la esclavitud.-

 Antonio Domingo Bussi, fue el general que tuvo a su cargo comandar el Operativo Independencia en Tucumán y empezó con los centros clandestinos de detención y a torturar y asesinar a militantes y no militantes desde el gobierno justicialista de Ítalo Luder, y su perfeccionamiento a las formas de tortura fueron de una alevosía increíble. No por nada había ido a estudiar a Vietnam con el ejercito de EEUU, cuando este masacraba a los vietnamitas. Muchos años después, fue condenado por genocida. Un fragmento de un informe decía:

 “El informe de la Comisión Bicameral Investigadora de las violaciones de los Derechos Humanos en la Provincia de Tucumán (1974-1983) calificó la gestión de Bussi como un vasto aparato represivo, que orienta su verdadero accionar a arrasar con las dirigencias sindicales, políticas y estudiantiles, que eran totalmente ajenas al pernicioso accionar de la guerrilla. recordando que, si bien Bussi afirmó en 1975, al asumir la gobernación, que "la guerrilla ya estaba derrotada", el número de víctimas se incrementó sensiblemente a partir de su asunción. Adscripta directamente la policía al ejército comandado por Bussi, se emplearon explosivos para atacar la Universidad Nacional de Tucumán, la Legislatura provincial, las sedes de la Unión Cívica Radical, del Partido Comunista, del Partido Socialista y el colegio de abogados. Varios abogados fueron asesinados, y muchos otros intimidados para evitar la defensa de los presos políticos, incluyendo los procedimientos la voladura de sus estudios y el allanamiento de morada. Médicos, sindicalistas y políticos fueron también objeto de secuestro, prisión ilegal, vejaciones y tortura. http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Domingo_Bussi

(Lamentable el informe, dicho sea al pasar, pues da a entender que si se hubiera dedicado sólo “al pernicioso accionar de la guerrilla” sus actos hubieran estado justificados....)

Llenaríamos un libro con las barbaridades que realizó (la palabra barbaridad no expresa realmente lo terrible que fue su accionar) como Interventor de Tucumán.

Gracias a la ley de Punto Final aprobada bajo el gobierno de Raúl Alfonsín, las más de 800 causas por la cual lo acusaban de privación ilegítima de libertad, tormento y homicidio, quedaron en la nada.

Se presenta en 1989 en las elecciones de la Constituyente en Tucumán y la gana con el 55% de los votos. Y consigue armar una Constitución a su gusto gracias al apoyo de la las minorías de la UCR y la UCD, luego del retiro de los convencionales justicialistas.

Sabiendo que el último baluarte que tienen los privilegios es el Poder Judicial, único poder que no resulta del voto popular ni tiene mandato a término, establece en la Constitución un Tribunal Constitucional, elegido por todos los Jueces del Poder Judicial de Tucumán, con la facultad de anular las leyes votadas por la legislatura provincial mediante el procedimiento de declararlas inconstitucionales.

En 1995 gana la gobernación de Tucumán. Algo difícil de entender y de creer. Pero da la pauta que lo que uno considera importante para definir el voto, no necesariamente lo es para otros, para muchos otros.

Bajo el kirchnerismo se reactivaron nuevamente los juicios por crímenes de Lesa Humanidad y en el 2007 debe afrontar varios juicios y por algunos de ellos es condenado a cadena perpetua en agosto de 2008. Fallece en noviembre del 2011 y como dato anecdótico, el presidente del PRO de Tucumán, Alberto Colombres Garmendia, pagó un aviso fúnebre participando con dolor del fallecimiento. En fin. El círculo siempre se cierra en sí mismo.

 

Primeras conclusiones.

Ya hemos visto que sí tienen propuestas. Toda vez que fueron gobierno aplicaron políticas monetaristas, liberales, neoliberales. Y como en la mayoría de los gobiernos que hubo en argentina, democráticos o de facto, los resortes de la política económica los tuvieron siempre los grandes propietarios, las grandes empresas, las grandes corporaciones (incluso con conflictos entre ellas). En una época la mayoría vinculadas con la Sociedad Rural, en otras con empresas trasnacionales o con el capital financiero. Y todos bajo la impronta del monetarismo, liberalismo o del neoliberalismo. Tal vez la única excepción (sacando naturalmente los primeros gobiernos de Perón y los de Néstor Kirchner y Cristina Fernández) podemos encontrarla bajo el gobierno de Umberto Illia, alguna de cuyas medidas (contra la patente de los medicamentos) le costaron la presidencia.

Esas propuestas se pueden rastrear fácilmente y al respecto el único que se anima a presentarlas en bloque es Cavallo, aquel que lloró ante una jubilado porque había tenido que bajar su jubilación. El cocodrilo llora al masticar a sus víctimas, pero no porque le da lástima, sino porque los movimientos de sus mandíbulas aprietan el lagrimal.Macri y Cavallo

Y también que tienen vocación de poder, no la vocación de hacerse cargo de los problemas e injusticias que existen en nuestra sociedad, sino la vocación de que el poder esté sin mayores limitaciones en manos de los que naturalmente tienen que tenerlo. Y atacar todo aquel que intente alterar significativamente la distribución del ingreso, la riqueza y el poder. Y ni hablar si pretenden un cambio mayor.

Queda por dilucidar a qué verdaderamente tienen el espanto por el cual se aman tanto.

Obviamente que su espanto no pasa por las acusaciones que generalmente hacen al kirchnerismo, que la mayoría de las veces son “pour le gallerie”, o como se suele decir menos elegantemente, “para la gilada”

No puede ser por la “baja calidad institucional” y “el poco respeto a las instituciones democráticas”, como suelen decir. Y no tanto porque bajo NK y CF han existido libertades democráticas como nunca, sino porque esta gente, sea la de las grandes corporaciones, como los partidos radical, socialista, y tantos otros, apoyaron, estimularon y legitimaron distintos Golpes de Estado y quiebres institucionales. Sin ir muy lejos, el mejor ejemplo de político honesto y que seguramente jamás metió la mano en la lata, y esto dicho sin ironía, como fue Arturo Umberto Illia, desde el punto de vista político e institucional fue más corrupto que muchos que metieron la mano en la lata, toda vez que se apoyó, promovió y usufructuó, política y personalmente, ocupar puestos políticos rentados a costa de proscribir la voluntad popular de la mayoría de la población. Ya lo habían hecho antes También aprovechó para ser senador en la década infame, gracias a redes de corrupción política y económica, no tejidas por él, que como dije, era (al menos es lo que creo yo) súper honesto como persona. Y por si no se sabe, en aquella época el radicalismo se había dividido en dos, uno, el que pertenecía Frondizi, la UCRI -Unión Cívica Radical Intransigente- que frente al peronismo proscripto, proponía una estrategia de democratización y alianza. El otro sector, la UCRP -Unión Cívica Radical del Pueblo, al que pertenecía Illia, defendía continuar con la estrategia de represión y prohibición del peronismo, planteando la necesidad de desperonizar al país reprimiendo a peronistas y sindicalistas, tal la conducta del que es considerado como ejemplo de la democracia y republicanismo. Y si eso pasa con Illia, que ya dijimos que era muy honesto, ni hablar de los demás. Y ni hablemos de la Sociedad Rural, Clarín, la Nación y muchos etcéteras, que estimularon, apoyaron y lucraron alevosamente con cada quiebre institucional. Y cada período “democrático” o democrático.

Tampoco puede ser por “no hacer nada frente a la inflación”, no sólo porque la inflación la generan principalmente los grandes grupos monopólicos y formadores de precio a los que ellos en definitiva defienden, sino porque estos “expertos” en políticas antiinflacionarias generaron más inflación en un día de gobierno radical -o en gobierno de la renovación peronista o peronismo federal-, que en dos años de gobierno kirchnerista(9).

Así podríamos incluir otros temas y de hacerlo, quedaría claro por qué varios candidatos opositores insisten en la consigna “dejar el pasado atrás”. Pero el escrito ya es algo largo. Quedará para los lectores la respuesta de qué es lo que a la oposición le produce tanto espanto, qué les hace amarse tanto.

Es obvio que entre ellos existen numerosas y profundas diferencias, como las que existen entre los distintos sectores del capital y de la renta, e incluso dentro de un mismo sector económico, en sus disputas por el mercado, por sus tasas de ganancia, etc. Las guerras son un ejemplo de ello. Y también es evidente que esos conflictos, contradicciones e intereses se reflejan -mediatizadas- en las diversas teorías de la economía política, así como en las medidas que pueden proponer o tomar. Pues el abanico de opciones y recetas dentro del liberalismo y del neoliberalismo es amplísimo. Pero hay algo que los une y que es superior a sus intereses parciales.(10)

El kirchnerismo tiene sus contradicciones, sus ambigüedades, sus incoherencias, sus errores, sus limitaciones, pero cuesta entender por qué tanto odio, como aquellas pintadas de “Viva el Cáncer” y brindis de festejos cuando murió Eva o las manifestaciones recurrentes sobre la muerte de Néstor Kirchner. Tal vez la pista la dio una vez el propio Néstor, cuando dijo que lo que en realidad molestan son sus aciertos. ¿Pero cuál de todos ellos? ¿O el odio es por la perspectiva que abre o podría abrir? ¿O el espanto es por temor al castigo por no hacer bien los deberes que demanda el poder que en definitiva buscan representar o servir? ¿Se sintieron demasiado interpelados cuando aquel 25 de mayo del 2003 Kirchner dijo que “Los problemas de la pobreza no se solucionan desde las políticas sociales, sino desde las políticas económicas”? ¿Les espanta la idea de la igualdad, como se sentían espantadas las señoras oligarcas ante la posibilidad de sus sirvientas tuvieran su día libre y algo de plata y en una de esas iban tomar el té a donde ellas iban? ¿o reclamaran insolentemente un trato respetuoso, cuando en realidad las irrespetuosas eran ellas -las chinas y chinitas- al no ubicarse en su posición de inferioridad, que es lo que correspondía, dada su ausencia de abolengo?

Rosario, 5 de agosto de 2012

 Fernando Pisani

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 Notas:

  1. En el libro “Moral Burguesa y Revolución” el autor analiza las declaraciones realizada por los que fueron tomados prisionero luego de desembarcar en Cuba para “liberarla” de Castro. en entrevistas en la televisión cubana. Era un grupo muy heterogéneo y cada uno daba razones altruistas y poco creíbles de por qué había emprendido la aventura militar contra la revolución cubana y todos se diferenciaba de uno de los integrantes del grupo, un conocido represor y torturador del gobierno derrocado de Batista, diciendo que no tenían nada que ver con él, que no entendían por qué ese individuo estaba allí y se apartaban de él con asco. León Rozitchner demuestra por qué la verdad del grupo está en el torturador. Supongo que el libro es difícil de conseguir, pero vale la pena leerlo.

  2. En 1995 Menem había ganado la reelección con el 49% de los votos. Los restantes se habían dividido fundamentalmente entre el Frente País Solidario (FrePaSo) que nucleaba a diversos partidos de centro izquierda (29%) y la UCR (17%). El FrePaSo estaba compuesto entre otras por el Frente Grande (formado principalmente por diputados peronistas que desacordaban con Menem, el más conocido Carlos “Chacho” Álvarez, a los que luego se le unen Pino Solanas, Gabriela Fernández Meijide), el partido PAIS (Política Abierta para la Integridad Social, conducido por el justicialista José Octavio Bordón, alejado del PJ), la Unidad Socialista -integrada por los dos partidos socialistas de entonces, unificados desde el 2002 como PS, el Socialista Popular (Guillermo Estevez Boero ya fallecido, hoy conducido por Hermes Binner y Giustiniani) y el Socialista Democrático (Alfredo Bravo, Norberto La Porta)

  3. El FMI defendía su política, a todas luces dañina para la población, diciendo que la propuesta económica de ellos era buena, lo que pasaba era que fracasó con Menem porque había mucha corrupción. Si no hay corrupción todo va a andar OK, por lo que el eje de campaña de la Alianza en lo económico fue mantener la misma política económica que Menem pero sin corrupción. (como si no fuera corrupción no sólo lo de la Banelco, que en realidad era un chiquitaje, sino fundamentalmente el llamado “Blindaje” y “Megacanje”

  4. López Murphy será luego, en el 2005, candidato a senador de la provincia de Buenos Aires por el PRO (Propuesta Republicana), el partido de Mauricio Macri. Como se recordará, el PRO surge de una alianza entre “Compromiso para el Cambio”, de Macri; “Recrear para el Crecimiento”, de López Murphy; y el “Partido Federal”, partido fundado por Francisco Manrique. Francisco Manrique fue Ministro de la dictadura de Eduardo Lonardi y ministro en la dictadura de Levinston (1970) y luego de Lanusse (1971), donde inventa el PRODE. Fue luego funcionario de Raúl Alfonsín y en 1987 elegido como diputado nacional por la UCR pero luego no asumió a la banca para seguir siendo Secretario de Turismo de Alfonsín. Fallece en 1988.

  5. Más de noventa causas contra Domingo Felipe Cavallo constan en los registros de los Tribunales Federales de Comodoro Py. Abuso de poder, malversación de caudales públicos son algunos de los cargos por los que el ex ministro ha sido investigado. Otra de las causas contra el ex ministro, es por una maniobras delictivas llevada a cabo durante los dos períodos presidenciales de Carlos Saúl Menem, entre los años 1989 y 1999, que consistió en la implementación y ejecución de un sistema que posibilitó la sustracción de fondos públicos en forma periódica por parte de distintos funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional. También se encuentra procesado junto con el ex titular de la Sociedad Rural por la venta fraudulenta en 1991 del Predio Ferial de Palermo a esa entidad. En 2008 una nueva causa se abrió contra Cavallo, un juez y un fiscal impulsaron una causa penal para determinar si el ex ministro de Economía y presidente del Banco Central durante la dictadura, tiene que devolver al Tesoro 17 mil millones de dólares por la estatización de la deuda privada en 1982. Datos sacado de la Wikipedia

  6. Braden o Perón”. Spruille Braden era el embajador de EEUU en Argentina cuando se llamó a elecciones (1946) donde por primera vez ganó Juan Domingo Perón. Braden antes había desempeñado sus oficios de lobbista y de político defensor de los intereses de las corporaciones en la Guerra del Chaco (en este caso preservando los intereses de la Standard Oil) y tenía una posición abiertamente anti-sindical. Luego de su campaña antiperonista pasa a operar en Guatemala, para defender a una de las empresas en que tenía intereses comerciales directos, la United Fruit Company, y ayuda a preparar el golpe de estado que termina por derrocar al presidente Jacobo Arbenz en 1954.

    Braden, nombrado embajador norteamericano ante Argentina en 1945, interviene directamente en los asuntos internos de un país que no era el propio, impulsa la creación de la Unión Democrática, para enfrentarse al naciente movimiento peronista. La Unión Democrática nuclea a la Sociedad Rural, la Cámara de Comercio, la UIA, la Unión Cívica Radical, el Partido Demócrata Progresista, el Partido Socialista (por entonces con Palacios y Repetto a la cabeza) y el Partido Comunista, entre otros. La Unión Democrática estaba convencida de que iba a ganar las elecciones, con la fórmula Tamborini-Tosca (radicales), pues contaban además de la activa militancia de los socialistas y los comunistas que supuestamente le daría imagen de defensa de los trabajadores y con los ingentes fondos que aportaron entre otros la Sociedad Rural y la UIA, mas el apoyo explícito y material de los Estados Unidos. Pero, como sabemos, ganaron Perón-Quijano.

    Para entender mejor el papel de Braden es interesante leer cómo defendía él las políticas de intervención norteamericana en diversos países de la región:

    La «fineza y paciencia» diplomática están bien bajo las reglas del Marqués de Queensberry, pero llevan a la derrota si se aplican en una pelea de bar, como en la que tenemos con el Kremlin. Frecuentemente es necesario combatir el fuego con fuego. Nadie se opone más que yo a intervenir en los asuntos internos de otras naciones. Pero... podemos estar compelidos a intervenir... Me gustaría resaltar esto porque el comunismo es un asunto tan flagrantemente internacional y no interno. Su supresión, incluso por la fuerza, en un país americano, por una o más de las otras repúblicas, no constituye una intervención en sus asuntos internos.”, escribe refiriéndose a su participación en Guatemala (ver)

  7. El vicepresidente de Frondizi, Alejandro Gómez, también de la UCR, había renunciado mucho tiempo antes, a los seis meses de iniciado su mandato, por desacuerdos con la política de Frondizi, probablemente por lo que hizo Frondizi con los “contratos petroleros”. Por ello dicho senador ocupaba la presidencia del Senado. Respecto a los contratos petroleros, señalemos que Frondizi se había hecho famoso años atrás defendiendo al petroleo como Argentino y que debía ser estatal, cosa que hizo Perón en su gobierno. Cuando está en el poder la revolución fusiladora, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la Sociedad Rural y la UIA solicitaron al dictador Pedro Eugenio Aramburu, que abriera la explotación petrolera a la empresa privada. Aramburu no se anima porque estaba en sentir del pueblo que el petróleo era argentino y temía agravar los conflictos. Lo hace luego Frondizi, repitiéndose una constante en la historia: las peores medidas suelen tomarla los gobiernos que tienen algún predicamento en la población, pues las toma desprevenida y confiadas: Menem lo hizo...

  8. Los radicales-socialistas de la Alianza nombran de Ministro de Educación a Juan José Llach, casualmente miembro de la Fundación Mediterránea (si, la misma de Cavallo), usina de ideas neoliberales de argentina. También estuvo a cargo de la Programación Económica del Ministerio de Economía durante la gestión de Cavallo...

  9. Por si no lo recuerdan, el porcentaje de población bajo la línea de pobreza en el año 1975 era menor al 10%. Los Militares dejaron el gobierno con algo más del 34%. Raúl Alfonsín logro ir bajándola al 25% pero con algunos cambios que produjo volcándose al monetarismo -pues también fue convencido de que el problema era la inflación y que había que contenerla (Juan Vital Sourruille, con su plan Austral que sustituyó al peso argentino con la “ayuda” del FMI- en octubre de 1989 logró el récord histórico de que el 47,3% de la población argentina esté bajo la linea de pobreza. No extraña que hoy todas esas fuerzas pidan una fuerte devaluación del peso argentino frente al dólar: Raúl Alfonsín logró en un año depreciar la moneda argentina un 5.000%, si, cinco mil por ciento anual. ¿O se han olvidado que a pesar de que el austral le había sacado tres ceros al precio argentino (un austral = mil pesos), llegaron a emitirse billetes de 500.000 - medio millón de australes?

  10. Como dato anecdótico, pero que permite ver que la constante a veces queda más expuesta, la Unión Cívica Radical decide que como acompañante del candidato a presidente, Ricardo Alfonsín, en las elecciones del 2011, sea Javier González Fraga, asesor de corporaciones, columnista del diario La Nación, monetarista neokeynesiano, que “casualmente” había sido el presidente del Banco Central en tres oportunidades bajo el menemismo, incluyendo en su mandato períodos de hiperinflación. Demasiadas casualidades dejan de ser casualidad.

Martes, 06 Agosto 2013 14:00 por  Fernando J. Pisani