Binner y la Inflación: el corralito no le enseñó nada

A diez años del tristemente célebre "Corralito", Hermes Binner y Mauricio Macri, desde dos lugares aparentemente distintos, defienden las políticas neoliberales que tan bien implementó Domingo Cavallo durante los noventa.

Lo de Macri se entiende, casi es un inimputable; pero parece que el Doc. Hermes Binner no ha sacado ninguna conclusión del gobierno de la Alianza de De la Rua, de la cual el socialismo fue uno de su componentes.

En realidad no me debería llamar la atención. Binner es coherente con la socialdemocracia de todo el mundo, que ha hecho padecer al pueblo español, griego y tantos otros. Y Macri, simpatizante de las políticas que implementó Berlusconi, Piñera y tantos otros.

Es que tanto la socialdemocracia como la centro-derecha liberal de todo el mundo hoy tienen similar programa económico.

Cuando hoy, por enésima vez en estos meses, Binner asegura que "la inflación es el problema fundamental del país, se trata del impuesto más injusto que existe" está intentando ponerse a la cabeza de la defensa del stablishmen, como el abanderado de las políticas que llevan al ajuste y se postula como el principal atacante al rol del Estado que hoy le está dando el kirchnerismo, queriendo volver al modelo de estado ausente o de estado al servicio de las grandes corporaciones.

Sé que la anterior frase no deja de ser una afirmación que debe ser demostrada. ¿Qué tiene que ver dicha frase con los calificativos y conclusiones que aplico?. En septiembre hice un pequeño libro, "La inflación, Caballo de Troya del Neoliberalismo", "La inflación, Caballo de Troya del Neoliberalismo", que puede bajarse gratuitamente aquí, donde intento poner de manifiesto qué significan esas y otras afirmaciones (incluyendo el tema de las corridas del dólar, los "mercados", el riesgo país, etc, además de definir las distintas teorías sobre la inflación y a dónde conducen cada una de ellas. Me remito a dicho texto al que quiera profundizar el tema.

No obstante aquí algunos señalamientos.

Por suerte ni Néstor Kirchner ni Cristina Fernández definieron la inflación como el principal problema de Argentina. A ellos no les quedó ninguna duda que dicha caracterización fue una de las premisas y punto de partida de los gobiernos neoliberales de los noventa y hasta el 2001.

Para Binner el problema principal del país no es ni que haya injusticias, explotación, ni una gran producción de alimentos y riquezas mientras importantes sectores sociales están marginados, excluidos. O que sea muy grande la brecha entre unos pocos que tiene casi todo y unos muchos que tienen casi nada. Tampoco registra el proceso de extranjerización de las empresas en Argentina o que aún no hemos podido recuperar "las joya de la abuela" vendidas en los noventa salvo unas pocas y no gracias a él. Tampoco parece molestarle que los grandes capitales giren sus ganancias al extranjero, que aún haya mucho trabajo en negro, que la angurria empresaria, por ejemplo en la construcción, provoque accidentes todos los días de trabajadores, incluso en muchos casos mortales; que en educación aún estemos padeciendo la baja calidad provocada por las políticas que se iniciaron desde el Congreso Pedagógico de la década alfonsinista, y una larga lista más.

No, para Binner y Macri el problema central es la inflación

¿Y qué es la inflación? ¿Un ente con vida propia? ¿Un monstruo grande que pisa fuerte?

No define nunca qué es la inflación, y no es algo trivial, pues obviamente según cómo se defina es qué es lo que se debe hacer.

Hay distintas teorías sobre la inflación, y cada una de ellas implica modelos económicos, medidas sociales, políticas, etc. Nada dicen de ello.

Pero hay algo elemental que callan.

La inflación, como algo con vida propia causante de males no existe. Lo que existen son empresas y gente que las conduce aumentando precios.

¿Por qué Binner no dice que el problema principal del país es que hay grandes corporaciones capaces de imponer sus precios, que aumentan sus precios, y que hay que luchar contra esas corporaciones que aumentan sus precios?

Binner en realidad oculta las verdaderas responsabilidades de los que provocan la inflación. Acusará al Estado, -que sepamos, no fija los precios de las grandes corporaciones-, y por el otro lado apoyará intereses económicos y políticos que promueven o se benefician con la inflación, por ejemplo cuando Binner avaló en el 2008 el movimiento que entre sus banderas estaba que el kilo de lomo valiera 90 pesos.

En todo caso, a la hora de ser mas preciso, Binner, además de siempre estar acusando al Estado nacional, más de una vez ha planteado que los trabajadores deben limitar sus reclamos para que ello no provoque inflación, coincidiendo con una de las teorías sobre las causas de la inflación que termina acusando de ella a los trabajadores y sus desmedidos apetitos.

Por otro lado cuando dice que la inflación es el impuesto más injusto que existe muestra que su escuela económica es la liberal o la neoliberal. Me permito citar un pequeño fragmento del libro analizando justamente esa frase, página 48, luego del subtítulo:

Lo que esconde la afirmación: “la inflación es un impuesto encubierto”

Seguramente en algún momento de la vida hemos dicho, al menos yo lo confieso, que la inflación es un impuesto encubierto. Y permanentemente se escucha esa frase:

Mauricio Macri: "La inflación no puede ser un instrumento de la política económica. Es el impuesto de los pobres, corrompe a la sociedad (...)”1

Binner: "La inflación es el impuesto más injusto que existe, porque castiga a los sectores más populares"

Ricardo Alfonsín: "la inflación es el impuesto más regresivo que hay (..)2,

Franco Bernabé, el presidente de Telecom Italia, “la inflación (...) es un impuesto gravoso “

Duhalde, luego de decir en mayo de 2011 que Cristina Fernández, "se encuentra muy deteriorada desde el punto de vista físico y psicológico", por lo que aconsejó al oficialismo que “elija otro postulante para los comicios de octubre.”, remarcó que en el gobierno "no se le da importancia al tema de la inflación, al negarla permanentemente, y es un impuesto muy caro a los sectores más vulnerables”3

Así podemos encontrar citas similares de muchos que señalan que la inflación es un impuesto a los trabajadores, etc.

En realidad todos son buenos alumnos del padre del neoliberalismo.

Muchos años atrás ya lo había dicho Milton Fridman:

La inflación es un impuesto que se aplica sin que haya sido legislado.”, “"La inflación es un impuesto sin legislación.".

Ahora bien, ¿qué tiene de malo u oculto esa frase?. La frase parece correcta a simple vista, pero tanta coincidencia de todos ellos ya es sospechoso, pero si también la encontramos en el padre de los Chicago Boy's, yo no tengo dudas: trae una trampa.

Medite en una palabra de esa frase: impuesto.

¿Qué es un impuesto?: es un tipo de tributo, “una carga obligatoria que las personas y empresas tienen que pagar para financiar al estado” (Diccionario)

A ver, a ver, hay algo que no entiendo bien: Cablevisión/Clarín subió el abono básico de $109 a $145, es decir, subió los precios.

El gobierno mediante la resolución 36 de Comercio interior le señala que debe retrotraer a enero el precio del abono básico y reintegrar las diferencias.

Clarín y la oposición consideran que esa medida es “arbitraria y discriminatoria” (¿No era que había que luchar contra la suba de precios?, claro, no, ellos dicen que hay que luchar contra la inflación). Y buscan a sus serviles abogados y a algún comprensivo juez para que defienda su aumento. Ahora bien ¿dónde está el impuesto? O sea ¿quién es el que gana directamente con la suba de precios, ¿la empresa -sube ganancias- o el Estado que quiere que se baje ese precio?

Con este simple ejemplo queda en evidencia algo que no es tan evidente. Al definir la inflación como un impuesto, se está afirmando sin decirlo abiertamente que la inflación es un recurso del Estado para financiarse.

No dudo que en muchas épocas haya sido así, de manera alevosa (ya mencioné el ejemplo del gobierno de Onganía-Levingston-Lanusse). Pero en todo caso no fue el único beneficiado y en muchos casos fue incluso perjudicado por la inflación. Si no pregúntense que contento estaba Raúl Alfonsín con la inflación que hubo durante su gobierno; tanto que incluso se tuvo que ir antes...

Al menos Keynes decía directamente que mediante la inflación el gobierno se queda con una parte de la riqueza de los ciudadanos:

" ... por un continuo proceso de inflación, los gobiernos pueden confiscar, en secreto e inadvertidamente, una parte importante de la riqueza de sus ciudadanos"

Keynes (1919)4

Es decir, también él eximía de culpa y cargo de la inflación a los barones de la industria, de las finanzas, del comercio y de la tierra. Claro que en esa época que él escribió eso, el Estado era capaz de fijar o regular precios, los monopolios recién estaban apareciendo, por lo que es más entendible no notar su presencia. Por entonces el único que podía fijar y garantizar un precio era el Estado. Pero hoy decir que la inflación es un impuesto, o sea que es un recurso del Estado para financiarse, es lisa y llanamente liberar de culpa y cargo a los verdaderos responsables de la inflación.

Más aún hoy: hablar de la inflación y no decir ni una palabra sobre las corporaciones que aumentan los precios, las presiones al dólar, las campañas promoviendo inestabilidad económica e institucional, etc, pone en evidencia que con la muletilla de la inflación se pretende condicionar al gobierno para servir bien a ciertos intereses corporativos nacionales e internacionales.

Su conclusión: la inflación es la fábrica de pobres, la inflación = impuesto, impuesto = Estado/gobierno, ergo el Estado/gobierno produce la pobreza.

¡¡Los latifundistas, los monopolios, los capitales extranjeros, las grandes corporaciones nacionales, los grandes bancos, los que controlan las exportaciones y el comercio internacional, las calificadores de riesgo, el FMI, los países imperialistas, nadie de ellos tiene nada que ver con la inflación y ninguno de ellos se benefició nunca con ella. Ni tampoco ninguno de ellos se benefició con las políticas que desde el Estado aplicaron sus sirvientes en la mayoría de los 200 años de vida de Argentina.!!

1 http://www.chequeado.com/el-explicador/519-inflacion-que-dicen-los-candidatos.html

2http://www.lagaceta.com.ar/nota/443546/Pol%C3%ADtica/Alfonsin-burlo-Boudou-sus-dichos-sobre-inflacion.html

3ttp://www.losandes.com.ar/notas/2011/5/25/para-duhalde-presidenta-esta-muy-deteriorada-570379.asp

4"...by a continuing process of inflation, governments can confiscate, secretly and unobserved, an important part of the wealth of their citizens . . . The process engages all the hidden forces of economic law on the side of destruction, and does it in a manner which not one man in a million is able to diagnose." Keynes (1919)

Hasta aquí la cita del libro.

Finalizo citando la frase completa del diario La Capital de hoy, a un día del décimo aniversario del corralito:

"El gobernador ((Binner)) volvió a advertir sobre el alza de los precios y aseguró que "la inflación es el problema fundamental del país, se trata del impuesto más injusto que existe". Además apuntó al gobierno que "adoptó un paquete de medidas que nunca había enunciado antes de las elecciones. Ya no se habla de argentina blindada ni que seguiremos creciendo a tasas chinas", dijo

http://www.lacapital.com.ar/politica/Binner-dijo-que-despues-de-las-elecciones-el-gobierno-ha-cambiado-el-discurso-oficial-20111129-0058.html

Cuando dice que en Argentina ya no se habla de blindaje, parece olvidar que los que hablaron de blindaje eran ellos, su gobierno de la Alianza con De La Rua a la cabeza. Ese gobierno habló de blindaje, nunca otro.

Aún me da vergüenza recordar el empapelamiento de carteles que aparecieron un día por toda la ciudad de Rosario (y de otras) "Ahora estamos blindados" cuando en realidad el país se caía a pedazos y esa medida del gobierno era simplemente más deuda externa, más claudicación a los organismos internacionales.

Y respecto al crecimiento de tasas chinas, por suerte en estos últimos ocho años la prioridad del gobierno siempre ha sido lograr erradicar la marginación, promover más trabajo, bajar la tasa de desocupados, mejorar el ingreso especialmente de los que menos tienen, promover la producción con justicia social, fortalecer el mercado interno, entre otros. El crecimiento por el crecimiento es un planteo ajeno a los postulados de la justicia social, de la soberanía política y de la independencia económica.

Ya hemos tenido épocas de gran crecimiento que implicaban mayor desocupación, mayor brecha entre los que más tienen y los que menos tienen, mayor marginación. Es una pena que a diez años del corralito el socialismo no haya aprendido la lección. Como tampoco la aprendió el socialista obrero Zapatero, que atribuye su derrota electoral a la crisis. Pero aunque hubiera ganado, el problema no es la crisis, sino de dónde viene esa crisis y las políticas neoliberales que han implementado frente a ella, de triste recuerdo de todos los argentinos o mejor dicho, de la mayoría de los argentinos, pues evidentemente hay muchos que ganaron bastante en esos períodos, como hoy están ganando mucho en Grecia, España, Portugal, Gran Bretaña y otros países.

Siga propiciando la inflación don Binner, pues es eso lo que hace agitando su fantasma (para fundamentar esta afirmación ver páginas 94 a 135 del libro).

Tal vez este tipo de políticas que dicen que el principal problema es la inflación algún día vuelvan a regir los destinos del país y puedan defender a los que siempre han defendido o representado, aplicando las políticas de las cuales aún no hemos podido salir del todo y buena parte del pueblo sigue pagando sus efectos.

Pero no se confunda don Binner. Un buen administrador de una ciudad importante, con una buena experiencia en lo que hace a la salud del municipio, no tapa las ineptitudes para manejar una provincia -o aptitudes para mantener el status quo-. Por ejemplo durante sus cuatro años de gestión no aplicó la Ley de Educación Técnica, aprobada en el 2005 -el socialismo votó en contra- que restituye a las escuelas técnicas eliminadas en los noventa. En Santa Fé aún hoy siguen vigente los planes de estudio de la Ley Federal, o sea del neoliberalismo (y eso que hay una nueva ley de educación desde el 2006). Nada hizo para terminar con los nichos del pasado y la angurria de los que más tienen que tanto daño han hecho y siguen haciendo al pueblo santafesino, entre otras los enfermos y muertos por los agrofertilizantes y diversos desfolientes y "controladores de plagas", eufemismo para matar pájaros y todo bicho que camina (¿Ud cree que es casual que haya aumentado la tasa de muertos en “accidentes” de obreros de la contrucción?. Es tan casual como los derrumbes de edificios en Ciudad Autónoma de BsA)

Y ni hablemos de pensar en manejar los destinos del país una política como la que representa. Ya tuvimos a un "Desde el Jardín", zafamos de otro porque arrugó, y da escalofríos pensar en la posibilidad de uno nuevo. Pero por suerte hoy esa situación está lejana.

Seguramente seguirá ganando prensa con ese tipo de afirmaciones, justamente porque la prensa hegemónica está interesada en su mensaje, que como dije, no es suyo, ya lo dijeron antes los padres del neoliberalismo

Fernando J. Pisani

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Miércoles, 30 Noviembre 2011 11:28 por  Fernando J. Pisani