Hoy recibí la invitación para escribir en un boletín digital mensual, donde dicen, " La propuesta es que el boletín no tenga carácter orgánico (es decir, que no sea partidario) sino que refleje, dentro de una linea general compartida, las posiciones y los análisis de las distintas organizaciones que lo impulsan, pero también de los diversos colaboradores/lectores que deseen participar de este proyecto enviando sus notas".  Supongo que me lo enviaron porque mi dirección de correo debe estar en alguna base de datos que disponen, pues es un grupo que no conozco y para lo que voy a decir no importa su nombre

Las diversas posiciones sobre la democratización de la justicia ¿apuntan a una justicia para todos o a una justicia para pocos?; o mejor dicho aún, ¿a una justicia de todos o a una justicia de pocos?.

Y para evitar discusiones que obscurecen, o tomas de posición a favor o en contra del gobierno que impiden una reflexión algo más objetiva del problema y de sus soluciones, no hay nada mejor que alejarse del problema actual y verlo más lejos del lugar y del tiempo.

Las inundaciones no sólo tapan. También destapan. Y lo que está siempre en juego, nos demos cuenta de ello o no, es la capacidad -incluyendo la fuerza- que tenemos para enfrentar y resolver los problemas. Esa capacidad se incrementa o se debilita, según lo que hagamos y según lo que dejemos de hacer.

En estos días se ha notado una exacerbación de opiniones en contra de la Política y de los políticos que en la superficie recuerdan al “Que se vayan todos” de la crisis del 2001. O ataques contra cierta militancia juvenil por identificarse políticamente.

Rosario y Santa Fe se han convertido en dos de las ciudades de mayor nivel de violencia de la Argentina. Situación agravada por no existir un buen diagnóstico del problema ni algún plan de ataque al mismo, sólo acciones aisladas. Lamentablemente el mayor esfuerzo está orientado a endilgar las responsabilidades en otros, sin asumir las propias.

Por supuesto que este no es un problema sólo de estas ciudades, ni de la provincia de Santa Fe, ni de Argentina. Más motivo para concluir que ante la violencia o la inseguridad no alcanzan las frases rimbombantes, sea para acusar al otro, sea para anunciar alguna realización que en realidad no cambia nada.

La escalada del dólar “blue” pone una vez más de manifiesto lo que la mayoría de los "especialistas" y opinólogos se empeñan en ocultar: Ni la suba del dólar ni la inflación actual obedecen a temas monetarios o de política monetaria. También que la desinformación permanente sobre las causas de la inflación o los vaivenes del dólar no son casualidad.

Según el "diagnóstico" que se tenga sobre la inflación se deducen responsabilidades y medidas. O tal vez deberíamos invertir los términos: en función de las medidas que quieren que se tomen y el ocultamiento de las responsabilidades se establece qué concepción hay que tener de la inflación y sus causas.

Hace dos días, cuando circulaba la versión de la renuncia de la Ministra de Educación del FAP santafesino, escribí un texto que no llegué a subir a mi web por tener que viajar. Con la renuncia consumada, me parece que tiene vigencia darlo a conocer pues en definitiva habla de las causas fundamentales de la renuncia y de lo que sería bueno que tenga en consideración la nueva gestión, por el bien de su gobierno y por el bien de las escuelas.

Decía: